Tu hijo tu espejo y tú, el espejo de tu hijo

Tu hijo tu espejo y tú, el espejo de tu hijo

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“Tu hijo tu espejo y tú, el espejo de tu hijo”

Tu hijo tu espejo es la parte oculta de la relación padres hijos, facetas de la vida de los padres que proyectamos en  los hijos a cualquier edad, y tú el espejo de tu hijo, es aquello que a través del ejemplo enseñamos a nuestros hijos.

Los padres son los patrones a imitar desde los primeros años de vida y en muchos casos inclusive hasta en la adultez.

Los mecanismos de defensa, son medios que utilizamos inconscientemente para afrontar situaciones difíciles, disfrazando la realidad para así no sufrir, y en el caso de la relación padres hijos son 3 mecanismos a utilizar dependiendo el caso: proyección, negación y formación reactiva.

Darse cuenta cual es el disparador que activa cualquiera de los mecanismos, es el primer paso para sanarlo y poder aceptar que  detrás de aquello que no aceptas en tu hijo o por el contrario le impones, no son más que tus sombras o carencias no resueltas.

Amalos siempre, así  cometas muchos errores, porque la falta de amor es lo único que no se puede  resolver.

Una cosa es creer que hacemos lo mejor, pero otra es que realmente sea lo mejor, recuerda; los tiempos no son los mismos, problemas nuevos, realidades diferentes y actitudes diferentes. El mundo cambia y tanto cambio lo hace complicado porque lo hace  incierto y ahora ser padre tiene una responsabilidad mayor, que va más allá de enseñar lo básico y las normas de cortesía que nuestros padres o abuelos enseñaban.

Hace mucho tiempo podíamos dejar relegada la educación de nuestros hijos, pero ahora no porque las cosas complicadas no se resuelven con mas leyes o dirección rígida, sino con más educación y no solo como responsabilidad de la escuela, debe nacer primordialmente en el hogar, teniendo claro que los niños reciben estímulos no solo de la casa o la escuela, sino ahora se le suma la televisión, el internet y un entorno cambiante y agresivo.

El compromiso con nuestros hijos yo lo llamo el compromiso sagrado, lo adquirimos desde el mismo momento que decidimos vengan al mundo, y este se alimenta del amor, por tanto nunca des por hecho que ya saben que los amas !díselo! un hijo necesita ser abrazado, el contacto físico y escucharte decir que lo amas.

La vida es una escuela universal de aprendizaje y cambios constantes. Hasta pronto y un super abrazo.

Harriett

 

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