Limpia tu armario y armoniza tus energías

Limpia tu armario y armoniza tus energías

Algún tiempo lejos de este espacio, tiempo necesario para reorganizar mi armario, mi mente y también mis contactos, no imaginas como después de eso toda mi energía cambio.

Decidir hacerlo me costó un poco ¡No te lo niego!, porque como todo el mundo a veces me cuesta soltar mis apegos, desde una blusa que reposa en mi armario desde hace 5 años sin usarla, hasta los contactos que tengo en mi móvil con los cuales no hablo nunca y por supuesto, grupos de WhatsApp donde me metieron y por pena no me salía. 

Si algo de lo que escribo te resuena, pues busca un café o un té y quédate un rato leyendo lo que hice (porque te adelanto que es largo) Si ahora no tienes tiempo de leerlo, pero te interesa, entonces ciérralo y déjalo marcado como pendiente para que no se te olvide, pero si por el contrario no te parece útil para dedicar un rato de tu valioso tiempo leyéndome, estás en todo tu derecho de no hacerlo, pues de eso justamente se trata el tema de hoy “Dar tiempo y valor a lo que realmente nos interesa”.

He estado retirada largo rato de mis redes y espacios, porque tenía más de 4 años sin ir a Venezuela y mi cuerpo me gritaba VACACIONES y también tenía unos deseos locos de abrazar a mi mamá, sobrinos y hermanos que tengo en mi país. La decisión de comprar un boleto de avión sin tiquete de retorno no estuvo fácil, no por el hecho de viajar y pasar un tiempo con los míos, sino porque eso involucraba detener todo, incluyendo mi trabajo y mis ingresos, pero en fin; de eso no es de lo que se trata esta historia, el tema que hoy te quiero compartir es por el contrario ¡El gran aprendizaje que ese viaje fue para mí! desde el primer día.

Cuando llegué a mi casa, a mi cuarto, cuando me reencontré con tantas pertenencias que había dejado atrás, sentí 2 emociones cruzadas, una de felicidad por estar nuevamente cerca de mis cosas y otra de nostalgia por el deterioro de muchas. Luego de debatirme entre ambas emociones me di cuenta que habían pasado más de 4 años desde mi último viaje a Venezuela y que cada uno de esos objetos y recuerdos que estaban allí y que habían sido adquiridos con tanta emoción en su momento, ya habían cerrado su ciclo y habían cumplido su función (al menos conmigo), así que decidí ese día reorganizar mis espacios. No imaginas la sensación de ligereza que se siente y la satisfacción de regalarle a personas que lo necesitaban, muchas cosas que comenzarían un nuevo ciclo de uso con ellas y que estoy segura le están siendo de mucha utilidad.

Ahora bien, hasta allí todo es sencillo pues se trata de cosas, sin embargo con las personas y los afectos es distinto ¡Ciertamente distinto, pero necesario!. Comencé a revisar todos mis contactos y me di cuenta que había personas allí que ni siquiera recordaba, pero también me di cuenta que habían otras tantas muy importantes que había dejado de llamar o de buscar por motivos varios, sobre todo por la excusa del “No tengo tiempo” entonces me dedique a conectar de nuevo con ellas y entre esas, con mis 4 mejores amigas de mi adolescencia, eso fue sencillamente MARAVILLOSO.

Este largo retiro me sirvió para colocar cada cosa en su lugar, cerrar ciclos, rescatar grandes afectos, borrar archivos de mi computadora, salirme de grupos, dejar de seguir a personas que en su momento hicieron clic con lo que estaba viviendo en algún proceso de mi vida, pero que ya no leía sus correos o publicaciones.

Luego de todo lo vivido en ese tiempo, colocando cada cosa de mi vida en su lugar y de haberme desconectado por meses de las redes, conecte con la Harriett que se había perdido en el algoritmo de las redes sociales ¡La rescate! así que estoy de vuelta, más grande, más madura y muy clara de que las redes sociales son un medio para llegar a muchas personas, pero no la esencia de mi trabajo como coach, mentora, terapeuta o escritora, cuya finalidad es guiar a quienes desean conectar “Sin limites” con su gran poder personal.

En este momento en el que escribo esta larga confesión, te aseguro; que prefiero tener mil personas que me sigan porque lo que hago realmente agrega valor a sus vidas y no tener diez mil que me sigan sin leerme y que están en mis espacios tal vez por costumbre o porque alguna vez bajaron un libro gratuito. No es mi intención caer en una competencia de quien tiene más seguidores, ni seguir peleando con los algoritmos de las redes sociales. Lo que mi misión de vida persigue es algo que vas más allá de todo eso.

Agradezco cada me gusta, cada comentario, cada compartir, cada mensaje porque son ustedes uno de mis motores para seguir adelante, sin embargo; desde la humildad de mi corazón y con todo el respeto te pido, que si mi contenido se convirtió en la blusa que al inicio te encantaba, pero ahora tiene 5 años que no la usas, por favor déjame de seguir, si por el contrario mi vibración sigue conectando con la tuya, entonces aquí seguiremos compartiendo.

Esto que te sugiero ¡No es solamente conmigo! dale un vistazo a tu armario, tu casa, tus contactos, a las cuentas que sigues y decide reorganizar tus espacios, coloca las cosas en orden, dale el lugar a cada persona o cosa, concédeles el verdadero lugar que le corresponde, sin miedo a sentir la sensación de perder, porque no pierdes, por el contrario GANAS, ganas el equilibrio que tu vida se merece, ganas la armonización de tus energías y ganas nuevos lugares para aquello que hoy necesitas.

Si luego de mi larga explicación decides dejarme de seguir en cualquiera de mis espacios, lo sabré entender y te agradeceré muchísimo por el tiempo que me acompañaste. Si por el contrario, sigues resonando con mi contenido, entonces te espero en mi próxima entrega y te prometo que muchas cosas enriquecedoras están por venir.
   


    Un abrazo afectuoso

    Harriett

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